No necesitas esperar a que el dolor sea insoportable. Una valoración permite entender qué está frenando tu recuperación y qué necesitas para avanzar.
01
Te operaron de rodilla, hombro o columna y todavía no recuperas el movimiento que tenías antes.
02
Llevas más de dos semanas con dolor y no mejora con reposo ni con los cuidados que has intentado.
03
Tienes tendinitis, fascitis plantar o una calcificación que no ha respondido al tratamiento inicial.
04
Sufriste un esguince o desgarro, ya puedes moverte, pero el miedo a recaer te impide volver a tu actividad.
05
Empezaste terapia en otro sitio, el proceso quedó a medias y todavía tienes dolor, debilidad o limitación.
06
Te dijeron que la cirugía era la única opción y quieres una valoración funcional antes de tomar una decisión.